viernes, 27 de diciembre de 2013

Una visión sanadora



"... and during an odyssey through the back of my mind a vision appeared to make me realize who holds the key to my fate..."

No me esperes junto al acantilado, llegaré tarde. Tírate tú, si quieres, pero yo no te seguiré. Ya nunca más. ¡Me voy! ¿Dónde? Aún por decidir, pero lejos, bien lejos. Quédate con tu fuerza y tu orgullo, yo me quedaré con mi paz y sin ninguna necesidad de contradecirte. Encontré mi alma, y mi alma ya es libre.

¡A la mar! Lejos, bien lejos, allá donde no conozcan mi nombre ni reconozcan mi rostro. El rey gana al peón, dicen, y quizá esta vez creas haberme vencido. ¿Lo prefieres? ¿Esa idea te reconforta? ¡Quédatela y empápate, que ya estoy lejos! Llámalo victoria, llámalo derrota o rendición si lo prefieres, pero no es más que la calma que precede a la tormenta.

Lejos, bien lejos navegaré, hasta donde el sol no se pone y las noches son eternas. Iré allí donde no tenga que cargar esta cruz y donde la libertad me sople en la cara. A Ítaca, a Babilonia, allá donde nadie me impida construir una torre que llegue hasta el cielo. ¿Cómo? ¿Qué no puedo hacer eso? Pues lo siento, amigo, pero esta vez digo que no.

Lejos, bien lejos de tus garras y tu falsa moral. Allí donde nace mi corazón y se fortalece mi espíritu. Donde tus promesas cuentan lo que valen, nada. Allá donde pueda abrir el libro de la sinrazón y leer la página de la vida. Sí, esa que quieres robarme, esa que quieres encarcelar en una celda de rectitud y deber. Ya nada puedes hacer, ya estoy demasiado lejos, no podrás enterrarme. Soy el único que puede guiarme en tiempos turbulentos. Ya soy libre.

(*Hay personas a las que conocemos sin conocerlas. Hay personas que nos conocen sin que las conozcamos. Este post está dedicado e inspirado en Tobbias Sammet y su trabajo, que lleva más de 17 años haciéndome crecer)


jueves, 19 de diciembre de 2013

Vayamos, volemos, plantémosles cara


"Imaginar es vivir un poco más felices"

¡Volemos a Nunca Jamás! Vamos con los niños perdidos allí donde el cocodrilo se comió el tiempo. Volemos y olvidémonos de este mundo gris plomizo. Vayamos a Nunca Jamás y recuperemos la risa y la ilusión, ahora cautivas del Capitán Garfio y sus piratas maleantes. Campanilla nos guiará, tan sólo tenemos que cerrar los ojos y recordar. Recordar la inocencia, recordar la magia.

Huyamos de los hombres grises, que con su tristeza y letanía. Huyamos rápido o plantémosles cara, o de seguir así nos encontraremos embrujados en manillas y tuercas, por siempre encerrados entre doce barrotes dobles. Plantémosles cara y recuperemos nuestro tiempo, nuestra mística y nuestra magia. Hagámoslo ya, o nos encantarán como si fuésemos culebras adormecidas con la música de sus palabras falsas.

Perdámonos en el País de las Maravillas, donde todo es posible. Vamos, agita los dados y tíralos, y si sale un seis, repite. Juguemos al cricket con flamencos o persigamos al conejo, tan blanco como la nieve.  Vayamos junto al Gato de Chesire a tomar el té junto al Sombrerero, a ver si nos desata esta mente tan adormecida. Vayamos rápido o nos cortarán la cabeza.

Sí, vayamos, volemos, plantémosles cara, o al final seremos nosotros quien caiga en las lavas del Monde del Destino.



viernes, 13 de diciembre de 2013

Alea Iacta Est


"La suerte no existe, eres tú quien la trae"

Sí o no. Entras o sales. O, mejor, te quedas en el burladero, seguro y con una mantita en los hombros, por si refresca. Sí, puedes quedarte ahí quietecito, refugiándote del viento, viendo como paso por delante de ti, alejándome cada vez más, mientras tu suspiras por lo que podría haber sido y no fue. ¿Y todo por qué? Por ese tejadito que te protege de la lluvia. Quédate, miéntete a ti mismo pensando en el calorcito y lo confortable que se está ahí. Pero sabe que al final no sirve. Sabes que al final entras o sales. Al final es un sí o un no.

Bien, veo que te decides. Estoy contenta, la verdad, me alegro de no haber criado una gallina. Co, co, co… ¿Lo notas ya? ¿Notas esos cuervos volando en tu estómago, posándose en tus tripas y picoteándote por dentro? Ay, el amor son mariposas en el estómago, dicen. No, no saben nada. Esto es lo que vale, ese desgarro, las piernas que no pueden aguantarte y las rodillas que dan de sí. Eso soy yo, tenlo presente. Siente el miedo, la esperanza y la ilusión. Siente el vértigo mareante y el clavo ardiendo al que quieres aferrarte. Siénteme en ti, recorriendo  cada milímetro de tu cuerpo, de tu mente y de tu espíritu. Siente como te poseo y como te agito.

Has tomado una decisión, lo veo en tu mirada, en tu porte. En tu forma de caminar. Coge el cubilete y agítalo. Tira la moneda y veremos qué pasa, ya nada más puedes hacer. Simplemente mira como gira, suspendida en el espacio, y cruza los dedos porque salga cara. La suerte está echada.  

viernes, 6 de diciembre de 2013

Soy el dueño de mi destino. Soy el capitán de mi alma



"Si yo tuviera el tiempo en mis manos haría lo mismo otra vez. Lo mismo que haría cualquier hombre que se atreva a llamarse a sí mismo un hombre"

Llegó la hora, finalmente. Por fin podré cerrar los ojos y descansar para siempre. Y ahora que tengo que morir,  declaro para todos los que quieran saberlo que iré al encuentro de mi destino como un hombre. Como un hombre orgulloso de serlo, como un hombre en paz. Como un hombre libre. Cuando un hombre ha hecho lo que él considera como su deber para con su pueblo y su país, puede descansar en paz. Creo que he hecho ese esfuerzo y que, por lo tanto, dormiré por toda la eternidad.

Echo la vista atrás y no sé qué pensar, no sé si he obrado bien o mal, si he ayudado o destruido. Lo único que puedo afirmar es que me esforcé y luché por lo que creí justo, siempre siguiendo as directrices de mi corazón. ¿Odiar? No, no odio a nadie, no tengo enemigos. Si quieres hacer las paces con tu enemigo, tienes que trabajar con él, entonces se vuelve tu compañero. Dejo este mundo lleno de compañeros, lleno de admiración por lo que el  ser humano puede hacer, si es capaz de pararse en seco, evadirse de la realidad y pensar. Pensar, el gran don que se nos ha dado. Si entra en contacto con el mundo, con su espíritu, lo entenderá. Lo entenderá todo. Entenderá que la pobreza no es natural, es creada por el hombre y puede superarse y erradicarse mediante acciones de los seres humanos. Y erradicar la pobreza no es un acto de caridad, es un acto de justicia. Entenderá que en este mundo moderno globalizado cada uno de nosotros somos el guardián de nuestro hermano y de nuestra hermana. Hemos fallado demasiado a menudo en esta obligación moral y que derribar y destruir es muy fácil. Los héroes son aquellos que construyen y que trabajan por la paz. Estamos faltos de héroes.

Un gran esfuerzo, no puedo negarlo. Parecía la más alta de las montañas, pero después de escalar una gran colina uno se encuentra sólo con que hay muchas más colinas escalar. Siempre parece imposible hasta que se hace.

Sí, ya cierro, los ojos, por fin. Y lo hago sin miedo, como he intentado hacerlo todo en la vida. El miedo y el coraje, enemigos íntimos que conviven en el corazón e intentan dominar las mentes. Al final aprendí que el coraje no es la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre él. El valiente no es quien no siente miedo, sino quien conquista ese miedo y que la mayor gloria en la vida no consiste en no caer, sino en levantarnos cada vez que caemos.


Me voy ya. Me voy en paz con el mundo y conmigo mismo. Sin rencores ni veneno en la sangre. El perdón libera el alma, elimina el miedo. Por eso es una herramienta tan poderosa. Vivid intensamente, tan intensamente como podáis. Vivid en paz como hermanos, perseverando por  aquello que os guía, aunque os digan que está mal.  Exprimir la vida, y cuando os llegue el turno no tengáis miedo. Allí, en la otra orilla, os estaré esperando.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Otro amanecer sin ver la luz




"La inmortalidad es una idea deseable hasta que caes en la cuenta de que la tienes que vivir solo"

Mil años escondido. Mil años ocultándome de la luz del sol en un ataúd frío y muerto. Mil años siguiendo la ley inmortal: matar o morir, matar para vivir, vivir para matar.  Tu muerte, mi vida. Muerte dulce y cálida, sangre que quita vida para renacer en un cuerpo yermo. Cazador y presa, presa y cazador por los siglos. ¿Quién es la presa y quien el cazador? El monstruo, gritan aterrados, pero sigo sin comprender, tras tantos años, a quien se refieren. ¿Eres tú, acaso, el monstruo? ¿O soy yo? Aullidos en la noche más cerrada, soy aquello que no ves pero que te eriza los pelos de la nuca.

Mil años entre nieblas, mil años vagando en las sombras que me coronan como príncipe de las tinieblas y señor de la oscuridad. Mil años de amaneceres ausentes y esperanzas perdidas. Tanto tiempo encarcelado en un cuerpo sin alma y una vida sin muerte. Mil años navegando océanos de tiempo para encontrar otra alma ausente, pero no soplan vientos de esperanza que hinchen las velas de mi barco. Un alma perdida en este desierto de gente, una ínsula de soledad en este mar de sangre y dolor.

Eternidad, vasta palabra que no llega a comprender todo su significado. Eternidad, el más cruel de los castigos que Dios o el Diablo inventaron.  Deseo de aquellos que entienden que no son más que una mota de polvo de este planeta… pobres infelices, incapaces de atisbar, ni siquiera un instante, la inmensidad de esa maldición. Tantos humanos anhelando la fuente de la eterna juventud sin entender que la muerte es el cálido abrazo que pone fin a semejante tortura.

¿Quieres vivir para siempre? Piénsatelo bien, yo puedo dártelo. Puedo regalarte la soledad de la vida eterna, el poder de la noche y la desolación de ver morir el mundo que amaste. ¿De verdad la quieres? Piénsalo y búscame. Al fin y al cabo la eternidad no es tan larga.